Las ECTOMICORRIZAS se pueden ver a simple vista y es común encontrar restos de hilos y conexiones entre las raíces, el suelo y las setas (que son sus fructificaciones). Los ápices radiculares llegan a adquirir gran tamaño en relación con un ápice sin micorriza debido al efecto de hormonas y al crecimiento del micelio fúngico que envuelve externamente las raíces formando verdaderos cordones e hilos de intercomunicación entre raíces, suelo y microorganismos.
Las raíces se recubren de micelio fúngico y adoptan colores y formas propios de cada especie. Estas características son utilizadas como criterio taxonómico para identificarlas.
Redes Microbianas domina las técnicas específicas de muestreo y cuantificación de ectomicorrizas pudiendo determinar cuali y cuantitativamente si una planta está micorrizada.
